La Residencial San Felipe es un conjunto habitacional que nació a manos de la junta Nacional de Vivienda en el siglo XX. Fue diseñada por el ex-presidente Fernando Belaúnde, como parte de un programa de vivienda social.

Su diseño se basó en el estilo arquitectónico modernista de Bauhaus. Esta corriente surgió de los temores que los artistas tenían con relación a la venta de productos masivos; y la importancia del arte en el ámbito social.

Al final tuvo tanto éxito, que fue reconocido por ser funcional, creativo y avanzado para las edificaciones de la época.

La Residencial San Felipe y su importancia para Lima

La influencia de estas obras modernistas marcó fuertemente al país; dio un giro a las áreas perspectivas del arte, diseño y estructuración de espacios hasta la actualidad. Por lo que el conjunto Residencial San Felipe, se convirtió en una de las construcciones más importantes de Lima.

Curiosidades de La Residencial San Felipe

Cada construcción tiene su historia, así como puntos interesantes para compartir y no podría faltar la de La Residencial San Felipe. Aquí destacamos estas curiosidades:

  • Título significativo. El nombre de la famosa residencial fue inspirado del que una vez fuera el Hipódromo de San Felipe. La obra ocupa lo que fueron de sus terrenos.
  • Altura no uniforme. Los edificios que forman el conjunto multifamiliar son de diferentes tamaños.
  • Cuatro años de Construcción. La obra inició en 1962 y fue entregada en el año 1966.
  • Plan de acción. Fue un proyecto pensado y concebido para mitigar la creciente y apremiante necesidad habitacional de la clase media.
  • Invaluable en Lima. Las residencias han sido reconocidas como las primeras en tener un hábitat de mayor densidad ecológica de la capital peruana.
  • Enfoque primordial. La primera etapa tuvo como tema principal el ágora como parte del urbanismo reciente de momento.

Características de La Residencial San Felipe

El conjunto residencial consta de 33 edificios con sus respectivas asambleas vecinales. Cuenta con un diseño integral en sí mismo, propio del concepto “Ciudad Satélite” se pueden observar 25.000 metros cuadrados de espacios verdes, una plaza, centros de educación, comercios e incluso una Iglesia.

Esta obra arquitectónica es considerada un proyecto de gran envergadura, que a la vez embellece el urbanismo de la zona en donde está establecido. Sin mencionar su planeamiento fluido y mayor juego de formas, que hace crear un vínculo entre arte y ciudad, intervenciones que causan bienestar.

Cada piso tiene cuatro departamentos con tres habitaciones cada uno, sus edificios aprovechan el espacio al máximo; pues se trata de 1.599 viviendas que lograron albergar en un principio a más de 2.000 habitantes. Sin embargo, hoy en día se estima que allí tiene su hogar una población de 8.000 personas.

Además de ser un acontecimiento puntual que forma parte de la corriente modernista de Bauhaus, la obra arquitectónica también posee rasgos del brutalismo británico.

Monumento a la clase media e inspiración a próximas generaciones

Este conjunto residencial, construido en un punto crítico de lo político, social y cultural, sirvió de apoyo a la creciente expansión poblacional. Cubrió las necesidades imperantes las cuales se cristalizaron en las viviendas colectivas que ayudaron a la economía pujante de la época.

Aún después de medio siglo, sigue siendo una estructura de modernidad. En la actualidad se le realizan mantenimientos y remodelaciones con el fin de conservarla, para que sirva como digno ejemplo de construcciones futuras.

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