Kilómetros de cables eléctricos hoy en día cuelgan sobre las calles y veredas de nuestras ciudades. Esta maraña de cables de telefonía y electricidad, son parte del paisaje urbano habitual de la ciudad. Sin embargo, muchos de estos cuales se encuentran en desuso o son conexiones informales.

Cables Aéreos: Peligro inminente

El cableado no solo contaminan visualmente las calles, sino que su falta de mantenimiento, y puede constituir también un riesgo a la seguridad. Además, las redes eléctricas y de telecomunicaciones requieren postes de soporte que ocupan espacio en la vía pública. Muchos de estos se encuentran mal ubicados, e invaden de manera importante las veredas o los accesos a los inmuebles. Todo esto se acrecienta con la dificultad en las coordinaciones entre las distintas instancias: municipalidades, empresas proveedoras de servicio, desarrolladores urbanos.

Cables Aéreos

Esta preocupación viene siendo abordada hace algunos años desde gobiernos locales hasta el congreso. En 2018, el entonces congresista Carlos Bruce promovió el proyecto de ley Nº 3057 para la eliminación de los cables aéreos en un plazo de dos años. La idea era que todos se conviertan en subterráneos. Bruce advertía en 2018 que “más de la mitad de los cables que vemos están en desuso, sobre todo los de telefonía. Cuando se da de baja a un teléfono o servicio de Internet, se corta el cable y se deja ahí colgando. La empresa no se preocupa más”.

Aunque la Ley se aprobó, no ha habido mayor reglamentación sobre su fiscalización o penalidades.

El Caso de Miraflores: Campaña Cielo Limpio

La Municipalidad de Miraflores aprobó por unanimidad una Ordenanza que obliga al retiro de cables aéreos en desuso. Además, prohíbe a las empresas instalar nuevos cables aéreos de telecomunicaciones. La norma fija también drásticas multas a las empresas que no cumplan con esta medida. Las sanciones ascienden hasta 25 Unidades Impositivas Tributarias (UIT). Y comprende el retiro de los postes que se encuentren en desuso. Estas medidas forman parte de la campaña “Cielo Limpio” de la Municipalidad de Miraflores. Desde el año pasado, ha desmontado más de 500 Km de cables, equivalentes al 10% del cableado aéreo en el distrito de Miraflores.

La importancia de una imagen favorable de la ciudad recae en la influencia que ella tiene en la manera en que interactuamos con nuestro entorno. Un estudio realizados por la universidad de Stanford en 1969, conocido como la “teoría de las ventanas rotas” nos dice que: si en un edificio aparece una ventana rota, y no se arregla pronto, posteriormente el resto de ventanas acaban continuarán siendo destrozadas por el vandalismo.

Esto se debe a que una imagen degradada de la ciudad transmite un mensaje de: “aquí nadie cuida de esto, está abandonado y no importa”. Mientras que, por otro lado, si el entorno urbano se ve bien, las personas lo cuidan y respetan. Si extrapolamos estas ideas al espacio público, y consideramos factores universales de percepción como el orden, ritmo, saturación, simetría, ruidos, entre otros determinantes que componen la percepción de una autoridad competente y una comunidad saludable. Se genera un mayor respeto por el entorno urbano y cohesiona la identidad social. Y que luego resultará en mayor valor económico para el entorno y la ciudad.

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