Sabemos que desde un punto de vista evolutivo, el ser humano no ha cambiado mucho desde el final de la prehistoria, por lo que es seguro afirmar que las mismas funciones químicas que evolucionamos durante millones de años no han cambiado en los últimos cinco o tres mil años. Tanto es así que las prioridades de supervivencia de una empresa moderna son las mismas que las que se han dado en los un grupos sociales dentro de una ciudad así como se dio en una horda de nómades cazadores de mamuts. Quisiera poder hacer un paralelo entre un texto simple y corto que me mostraron de las jerarquías de Maslow junto con las experiencias aprendidas de los estudios de mercado, proyectos y análisis urbanos que hemos venido realizando en el tiempo.

Según Maslow las jerarquías se describen como una pirámide de cinco niveles; siendo en orden desde la más básica la de satisfacer las necesidades fisiológicas, necesidades de seguridad, necesidades sociales, necesidades de estatus y finalmente de autorrealización. En tal sentido, al observar y comprender la dinámica urbana se podría aplicar la misma dinámica base, por esto es tan importante entender lo que ha venido pasando antes y dentro de nuestra generación.

Durante la época de Velasco, en el Perú se vivía una caída fuerte en la economía por el incremento de la deuda y déficit de la balanza comercial, al mismo tiempo se percibía una intensa sensación de desigualdad social. La forma más tangible es que las familias perciben escasez de alimentos y sienten que es culpa de los malos manejos políticos, por lo que también perciben inseguridad e injusticia social (lo explica bien el término que definen como “histéresis” (1)).

Como consecuencia del contexto económico /social y las políticas de ajuste a la economía del momento, sumado a la producción de coca, narcotráfico y debilitamiento del aparato estatal; se incrementa la violencia y surgen grupos “terroristas”, asimismo, se aumentan los personajes corruptos que por tratar se asegurarse las necesidades fisiológicas básicas atentaron contra la sociedad, sumando inseguridades físicas y psicológicas (Época de Alan García).

Cuando la situación se volvió insostenible, tuvimos que llegar a un estado de alerta militar y económica, lo que trajo el Fujishock, estados de inamovilidad por guerras internas o externas y las privatizaciones, empezamos poco a poco a abrir el caño de la liquidez en el país recuperando parcialmente la confianza (mal o bien hecho). En paralelo, se trabajó el tema de seguridad luchando contra los grupos terroristas y los groseramente corruptos que ocupaban posiciones de poder, y con esto se empezó a consolidar nuestra primera y segunda base de la pirámide de jerarquías.

Luego, cuando ya habíamos surgido (un poco) de la crisis, llegó nuestro presidente Toledo, que con el avión parrandero buscó las relaciones sociales que necesitábamos para seguir surgiendo, que luego Alan García y Humala continuarían, cada uno en sus términos.

Hoy en día seguimos en consolidación, ya que no hemos llegado a desarrollar del todo las primeras tres etapas de la pirámide, pero por suerte algunos estratos sociales ya pueden empezar a desarrollar los últimos dos, que son relacionados a la ética y cultura.

Es importante comprender lo mencionado ya que cada una de las jerarquías se ve reflejada en diferentes aspectos urbanos, ya sea la importancia que le damos a los muros perimétricos de las casas en búsqueda de resguardar la seguridad, a llenar de rejas nuestras urbanizaciones, la densidad de parques y áreas públicas que tenemos en nuestros barrios, a la calidad de pistas, veredas, iluminación pública, calidad de fachadas, etc.

También es importante poder comprenderlo a la hora de desarrollar proyectos de inversión en temas urbanos, ya que no se pueden instalar zoológicos en zonas donde no hay que comer (pobres animalitos, por ahí que se los comen). También como empresa privada no puedes proponer proyectos inmobiliarios sin considerar a los factores más fundamentales del humano, existen ejemplos donde algunos han decidido incluir piscinas en proyectos donde el poder adquisitivo no dejaría poder pagar siquiera el mantenimiento, y ni mencionar que tal vez el agua y desagüe todavía no han llegado.

Creo que la época en la que uno hacía lo que quería y de todas maneras se vendía ha terminado, hoy el mercado urbano es muy competitivo, especializado, lleno de sutilezas. Es un crimen que en la era de la sobre información no podamos sentarnos a estudiar un poco lo que sucede en nuestro entorno para poder hacer propuestas que resuelvan problemas reales, que aporten al futuro y que mejoren los estándares a los que estamos actualmente acostumbrados.

(1) histéresis: cuanto más severos son el ajuste de los precios relativos, la devaluación y la reducción de los salarios reales, menores son las posibilidades de lograr la estabilidad futura y mayores las probabilidades que el siguiente ajuste sea aún más drástico.


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